Cannabis de uso no médico

Riesgos del consumo del Cannabis en la salud

Uso de Cannabis y Siniestralidad Vial y Laboral

Puntos Claves

  • El consumo de cannabis altera nuestras habilidades cognitivas y motoras para conducir y manejar maquinaria, duplicando el riesgo de sufrir un siniestro de tránsito e incrementando los riesgos de sufrir un siniestro laboral.
  • El consumo de alcohol asociado agrava dichas alteraciones, fundamentalmente en nuestra visión periférica y control lateral.
  • La ingesta de cannabis puede hacer que estas alteraciones agudas ocurran más tardíamente y tengan una duración mayor.
  • El riesgo en los consumidores crónicos de cannabis persiste por más tiempo, hecho demostrado por la presencia de alteraciones psicomotoras y niveles de THC en sangre y orina hasta 3 a 4 semanas luego del último consumo.

El consumo de cannabis se ha asociado con mayor riesgo de siniestralidad vial y laboral.

Existe evidencia científica de que los cannabinoides tienen un efecto agudo, luego del consumo reciente, ocasionando alteraciones cognitivas como disminución de la memoria a corto plazo y de la atención, así como de la velocidad del procesamiento de la información. Asimismo los efectos agudos incluyen alteraciones psicomotoras, como problemas en la coordinación motora, incremento del tiempo de respuesta y de reacción.

Esta disminución del rendimiento psicomotor es en general reversible en consumidores ocasionales o esporádicos luego de días o semanas del último consumo 1,2.

De todas formas algunas alteraciones neurocognitivas como la disminución de la atención y algunas funciones ejecutivas (como la inhibición, planificación, razonamiento y resolución de problemas) pueden persistir en consumidores crónicos al abandonar el consumo 3,4.

Estas alteraciones cognitivas y psicomotoras explican el mayor riesgo de sufrir un siniestro de tránsito cuando el usuario conduce un vehículo bajo efectos agudos de cannabis. Se ha demostrado que el usuario que ha consumido cannabis en forma reciente tiende a conducir más lentamente pero dicho control se va perdiendo a medida que realiza maniobras más complejas. Se han reportado variaciones en la posición del vehículo con respecto a la línea que separa los carriles 5. El consumidor de cannabis tiende a cruzar la línea hacia el otro carril de forma más frecuente, alteración que es más evidente cuando hay consumo de alcohol asociado, evidenciando una pérdida en la capacidad de control lateral 6.

El impacto negativo del uso de cannabis sobre la seguridad vial ha sido estudiado mediante estudios que analizan los efectos del cannabis en la habilidad para conducir en simuladores y en circuitos de calles cerrados, así como estudios epidemiológicos que analizan la presencia de cannabinoides psicoactivos (fundamentalmente THC) en conductores lesionados o fallecidos en un siniestro de tránsito. A su vez existen revisiones de todos los estudios mencionados anteriormente 7.

En los estudios epidemiológicos se han reconocido limitaciones, como el uso concomitante de otras drogas que también pueden incrementar el riesgo de siniestros, así como la interpretación de los resultados de cannabinoides en sangre y sobretodo en orina, dado que no necesariamente reflejan una exposición reciente, fundamentalmente en el consumidor habitual 8.

En consumidores frecuentes se han reportado déficits en la atención hasta 3 semanas luego del último consumo, no observándose una tolerancia para algunas de estas alteraciones psicomotoras 4, 5. Los fumadores crónicos de cannabis pueden presentar niveles de THC en sangre y orina hasta 30 días luego del último consumo. Por tal motivo en la actualidad el control en seguridad vial se realiza mediante métodos prácticos y no invasivos como la detección de metabolitos de cannabis en saliva. De acuerdo al punto de corte o límite establecido cuando se cuantifican estos metabolitos en saliva, podría haber residuos en consumidores crónicos, pero los mismos de todas formas evocarían un mayor riesgo de siniestralidad 9.

Las revisiones de los estudios epidemiológicos muestran que el riesgo de sufrir un siniestro de tránsito por colisión del vehículo aumenta dos veces luego de fumar marihuana, particularmente en casos fatales 5, 7, 8, 10, 11. El riesgo de culpabilidad del conductor se incrementa con mayores niveles de THC en sangre 12. Sin embargo no se ha demostrado una significativa asociación cuando se relaciona el riesgo de siniestralidad vial y la presencia de THC en orina 5.

Existe una menor cantidad de estudios cuando el cannabis es ingerido en lugar de fumado. Se plantea que la alteración podría ser más prolongada y ocurrir tiempo después de la ingesta, dado que el tiempo de absorción y la duración del efecto son mayores 7.

Las alteraciones en las habilidades cognitivas también tienen su impacto negativo en el ambiente de trabajo, dado que el consumo de cannabis se asocia también con mayor riesgo de sufrir un siniestro laboral. La capacidad y habilidad para manejar maquinaria o vehículos en el ambiente de trabajo se ve comprometida. Algunos estudios también asocian el consumo de cannabis con una menor productividad laboral 13. Estudios reportan un peor rendimiento laboral y mayor riesgo de siniestralidad en usuarios frecuentes de cannabis. Algunas de las alteraciones detectadas en la actividad laboral pueden no afectar la vida cotidiana del usuario 14. Un estudio realizado hace más de 20 años a más de 2000 trabajadores de una empresa postal reveló que los tests positivos a cannabinoides previo a tomar el trabajo se asociaba con mayor riesgo de siniestros y lesiones en los trabajadores durante la actividad laboral 15.

Con la regulación del mercado de cannabis en Uruguay, las actividades destinadas a prevenir siniestros de tránsito y laborales, así como el cumplimiento de la normativa vigente, constituyen un pilar necesario y fundamental para evitar los daños atribuibles a la siniestralidad vial y laboral.

Referencias bibliográficas